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Reseñas Recientes

Cars 3


Terminator 2 vino a desmontar el tópico de que "segundas partes nunca fueron buenas". En realidad, creo que antes se estrenó la continuación de El Padrino, pero no visto ninguna de la trilogía, y además, ponte a explicarle a un millenial quién es Vitto Corleone. Si ni siquiera conocen a Jordi Hurtado.

Recuerdo haber visto Cars... a quién quiero engañar. No recuerdo ni cuándo vi la película que voy a comentar hoy, y eso que ocurrió en algún momento de la semana pasada, como para remontarme años atrás. Me gustó lo justo, eso sí que lo recuerdo, para volver a verla alguna de esas veces en que la encontré haciendo zapping. Con cada visionado, porque creo que debe de ser la película de animación más emitida de la historia, me iba agradando más, hasta el punto de que hice mío el "Ka-Chuw", o como quiera que se escriba el grito de guerra, del protagonista.

Su secuela creo que salió directamente al mercado doméstico, en DVD supongo, y el único contacto que tengo con ella es el juego que en aquella época me tocó testear, y en el que descubrí una historia absurda de espionaje, alejada del tono de la original. Muy al estilo de las continuaciones de las películas Disney, totalmente olvidables, como "Pocahontas 2: sigo siendo negra".

Cuando me enteré de que iban a cerrar la trilogía del coche rojo más famoso del cine, hay que aceptarlo, el tiempo de los viejunos ha llegado a su fin, alcé una ceja escéptico. Luego se proyectó aquel tráiler tan intenso como las patillas de Nigel Mansell y una calidad gráfica apabullante que la desmarcaba de cualquier otra producción animada en 3D, y decidí que iría al cine a verJAJAJA bueno, bueno. Hice mal. Hay que ir al cine, muchachos, que si no luego nos tendremos que conformar con el vídeo que grabe tu vecino El Maco en las fiestas del pueblo o tirar de hemeroteca y sufrir con cosas como "Frikis buscan incordiar".

Vamos, que esperé a que estuviera en streaming para echarle un vistazo. Quiero decir, si no existiera StreamCloud, tampoco hubiera ido al cine a ver Cars 3, así que no me vengan con la milonga de que han perdido dinero (al menos conmigo, no).

Una de las cosas que más me sorprendieron fueron los cambios en la mencionada calidad de la imagen a lo largo de toda la cinta. Al menos esa fue la impresión que me dejó el visionado en el streaming. En general los gráficos presentan una definición superior a la vista en otras películas, pero apegados siempre a esa estética cartoon que a veces se abandonaba en pos de un realismo que parecían asustados de explotar, no fuera a ser que los niños dejaran de pensar que estaban viendo una peli de dibujos. Esto se percibe especialmente cuando llegan al pueblo del entrenador del entrenador de Rayo Mcqueen (que no sé si se escribe así ni me importa) Mucho lío de entrenadores, pero de eso va este film.

Pero vayamos por partes. Esta historia bien podría llamarse "Rocky 3 sobre ruedas". Empezamos viendo cómo Rayo domina las carreras de la Copa Pistón, tiene amiguetes, a veces ganan otros, pero sigue siendo el rey. Todo cambia cuando llega un corredor joven y ambicioso, que no se llama Clubber Lang, pero está pintado de negro, que empieza a ganarlo todo, relegando a Mcqueen y los de su quinta a lo más bajo de la clasificación. A lo largo de la temporada las viejas glorias comienzan a ser sustituidas por nuevos contendientes, con mejores motores, más spoilers, alerones y la mirada del tigre. En la última carrera, Rayo, que ve cómo le adelanta hasta el coche de Fernando Alonso, fuerza la máquina y sufre el accidente que vimos en el tráiler, solo que con muchísima menor calidad visual.

Deprimido, Rayo pasa los días encerrado en su casa sin reaccionar a la lección que le ha enseñado la vida, y que es muy importante que aprendan los jóvenes que se sientan en las butacas del cine: todo termina. Y si bien hoy puedes ser el más rápido, el más inteligente, el que más dinero tiene o el que más pepinillos se puede meter por... bueno, pues que tarde o temprano vendrá alguien más joven o mejor y no podrás hacer nada contra él, porque tu tiempo pasó y hay que aceptarlo.

Pero eso lo aprenderá el protagonista al final de la cinta, mientras tanto decide continuar en la brecha y presentarse a la próxima Copa Pistón. Sus patrocinadores venden la empresa a un multimillonario que lo único que quiere es estrujar el carisma y la popularidad de Mcqueen y vender hasta condones del coche. Y... a ver, si estás leyendo esto ya habrás visto la película así que no tiene sentido que te la vuelva a contar.

Esta primera parte de la cinta me pareció un poco aburrida, exceptuando el homenaje a Rocky 3 con ese entrenamiento en la playa. Todo cambia en el momento en el que corren en el Crazy 8, una carrera de demolición millones de veces más entretenida que las de la Copa Pistón y sus ovalados y monótonos circuitos. Rodada con mucha gracia y emoción, evitó que echara mano del FF.

La historia de la entrenadora, que perpetúa ese viejo adagio de "El que no es lo suficientemente bueno en su trabajo se dedica a enseñar", se veía venir a la legua. Pensé que correría de primeras en la carrera de inicio de temporada, pero claro, desconocía las estúpidas reglas del Nascar, que certifican que la gente acude a esos eventos para comer y beber, siendo lo que ocurre en la pista lo de menos. Eso de que da lo mismo quién corra mientras lleve el mismo número me chirría un poco. Pero bueno, son americanos.

Estamos pues ante una historia que nos enseña que hay que saber cuándo retirarse, que la soberbia de la juventud es ridícula pues en unos años la sufrirán ellos en sus carnes y que terceras partes son mejores que las segundas.

SuperLópez - El infierno

Si hay algo que me gusta de Jan es el valor didáctico de sus historias. Obviamente no se trata de una enciclopedia, pero gracias a él conocí de la existencia de localidades de Cataluña como Camprodón, El Masnou, tuve mi primer acercamiento a las mitologías de distintas culturas, desentrañé los misterios de la producción de una película y me acercó a obras literarias clásicas como Viaje al centro de la Tierra.

El jefe de López, cuyo nombre nunca recuerdo, puede que porque nunca se haya mencionado, decide prestar sus servicios al diablo para diseñar una campaña de publicidad que atraiga gente al infierno. Aunque al principio acepta el dinero, se ve incapaz de asumir la tarea azotado por unos espontáneos escrúpulos morales, por lo cual Satanás acude a la oficina a reclamar la letra pequeña del contrato que firmó, en la que ofrecía su alma en caso de que algún punto del mismo se incumpliera.

Esta no es más que una excusa para mostrarnos una extensa persecución a lo largo de los círculos del infierno que ya describiera Dante en su Divina Comedia, con profusión de personajes famosos y entes demoníacos de todo pelaje, a los que nuestro héroe favorito partirá la cara en más de una ocasión. SuperLópez deberá ir tras el demonio cojuelo, que tiene en su poder el contrato vinculado al alma del Jefe y lo lleva a lo largo de los distintos parajes infernales para dárselo a... No me acuerdo. Siempre me pasa lo mismo. Me pongo a escribir estas reseñas tiempo después de haber visto o leído la obra en cuestión y luego ya no puedo ser preciso en mis argumentos.

Si le tengo que poner algún pero es el final abrupto y tópico con el que termina la historia. Por lo demás, otra historieta de SuperLópez que he disfrutado mucho.

The Last Ship 4x07 - Finale: Hasta luego, y gracias por el pescado


¿Quién lo iba a pensar? Los últimos tres episodios de la temporada, y espero que de la serie, fueron mucho más interesantes que sus predecesores. Gran parte del metraje del 4x09 fue dedicado a una batalla naval bastante emocionante y creíble, al menos para alguien como yo sin conocimientos sobre la guerra naval moderna. Me quedé en el toque Nelson. Además, en el tramo final de la historia tuvimos de todo: la muerte de Jordi Wild, la del Paciente Inglés, que descubrió el plan de Robocop para drogar a la humanidad y esclavizarla, y por encima de todo, la gran revelación.

En una serie de flashbacks realizados con desgana por el hijo del director, descubrimos que el hijo listo de Robocop, Christos creo que se llamaba... ¡NO EXISTE! Quiero decir, existió y demás, pero cuando le hemos visto en pantalla se trataba ni más ni menos que de una alucinación de su padre, drogado como un político, con infusión de Nostos, esa droga que te hace recordar al pasado. Entendemos así la motivación de Robocop: a Christos le mataron de una paliza antes de que la gripe roja acabara con el mundo, y la mejor manera de que no vuelva a ocurrir algo así es erradicando la voluntad de luchar de los seres humanos, algo con lo que el ejército de los Estados Unidos está totalmente en contra, ya que irían todos al paro, y Chandler aparte de poner cara de duro existencialista, poco más sabe hacer.

La historia termina como todos esperábamos: la gente del Nathan James desbarata los planes del malvado doctor, como ya he dicho mueren sus hijos, Jordi Wild y Hot Nana Mouskouri, y este se tira por la borda del barco, pero no vemos el cadáver ni nada. Por no ver, no vemos ni cómo se arroja al mar, simplemente se intuye y debemos imaginárnoslo con un plano muy sentido de una cadena que se balancea con tristeza.

También moría el jefe terrorista islámico, de una forma muy previsible: en una fiesta techno organizada por Wild en la que iba a grabar el videoclip de su enésima vuelta a Youtube... Es la sensación que me ha transmitido todo en esta temporada: una desgana por el trabajo que ríete tú de los operarios de mantenimiento del ayuntamiento (el que sea): Actores que van con el piloto automático, diálogos con la profundidad de una piscina para niños, subtramas que harían interesante al Programa de Ana Rosa, y muchas cuestiones que se dejan en el aire: ¿Se folla el australiano a la negra? ¿Se folla la del helicóptero al timonel del barco? ¿Se follará Chandler a la doctora sustituta? ¿La familia del Capitán Regordete aparecerá alguna vez? ¿Encontrarán una cura para el polvo rojo? Perdón, el óxido rojo. ¿Va a ir Chandler a recoger a sus hijos o está buscando otra excusa para encalomárselos a cualquier otro y poder seguir de juerga por ahí? ¿Robocop está muerto de verdad? Claro que, ¿qué podría hacer si continuara con vida? Si al menos tuviera su exoesqueleto de titanio... ¿Se afeitará alguno de los soldados alguna vez? ¿Para qué metieron la subtrama de que el "Master Chief" tosiera sangre si al final no interfirió en la trama, ni añadió nada a la historia más allá de perder el tiempo viendo a un señor mayor echando el pulmón por la boca? ¿Cuándo se arregló el enfado que tenía el soldado negro, cuyo hermano fue herido en el atentado en Rota, con el soldado pelirrojo (y llevo viendo la serie desde el principio como para saberme los nombres pero ni me he molestado)? ¿Qué pasa con las relaciones entre UK y los USA? ¿Por qué no ahondaron en las dificultades que entraña reorganizar la civilización en un mundo postapocalíptico en lugar de buscarse la enésima historia de salvación del mundo que ni siquiera cierran porque, sí, tienen las semillas, pero no han encontrado la forma de curar las plantas? ¿Por qué nombraron las "guerras inmunes" si luego no comentan nada más al respecto?

Muchas preguntas que me hacen pensar que no hayan escarmentado y piensen en una quinta entrega de las aventuras del barco más famoso de la armada estadounidense. Personalmente, creo que me bajo en este puerto.  Fueron unas tres temporadas muy interesantes, al principio prácticamente comenzó como una parodia, con el Nathan James enfrentándose a todos los enemigos históricos de los USA, desde los Rusos a los Mujahidines, pero fue cogiendo consistencia y enredando las tramas, hasta cristalizar en el thriller político de la tercera temporada, que hubiera sido el cierre perfecto para la serie. Pero ya se sabe, donde hay patrón, no manda marinero, y la máquina de hacer dinero no debe parar nunca.

Super López - Los ladrones de ozono


Desde que Hollywood nos mostró que ese escenario sería posible, el ser humano se ha preguntado qué ocurriría si una civilización avanzada llegara a nuestro planeta. ¿Repartirían flores y suscripciones a Nueva Telva o se liarían a palos cual antidisturbio enajenado? En esta nueva entrega de la mejor parodia de Supermán jamás dibujada, Jan responde a esa pregunta, basándose a su vez en un suceso similar a lo que significaría encontrar vida extraterrestre avanzada y que el ser humano experimentó hace algunos siglos: el descubrimiento de América.

Una apacible mañana, una nave espacial se estrella en Parchelona. De ella descienden un grupo de humanoides verdosos que reclaman el planeta en nombre de Koskatilla, que no hay que ser Eugenio para darse cuenta a qué hace referencia, en especial cuando se desvela que el conquistador alienígena se llama Kon-Kolón.

Superlópez deberá viajar al planeta de los extraterrestres para liberar a la Tierra y de paso salvar a Martha y su novio, que han sido abducidos por error mientras andaban por el campo. Nunca he estado en contacto con el mundo de Jan y lo que le rodea, por ello tengo curiosidad por saber el por qué de esta pareja de chavales, que aparecen recurrentemente en muchos números. ¿Representación de conocidos suyos? ¿Meros personajes secundarios? ¿Tienen muchos fans y por eso se les incluye tanto?

Siempre he sido muy crítico con las historias de Superlópez que sucedieron a "Al centro de la Tierra", lo cual me valió una agria polémica con cierto foro internáutico, pero he de decir que "Los ladrones de ozono" es un tebeo muy entretenido que me recordó a la primera época de Jan. Nos encontramos con una acertada crítica a la conquista de América, el ansia por los recursos de los conquistadores, en este caso el ozono, la escasa repartición de la riqueza, el papel evangelizador de la iglesia, las intrigas políticas y la esclavitud que llevaron aparejadas. Todo eso disfrazado de un manto intergaláctico imaginativo y colorido.

Así pues, la próxima vez que veas una luz en el cielo, reza porque sea el cartel luminoso del Pub Pétalos y no una nave espacial.

La guerra del planeta de los simios


Es curioso el mundo de la polémica. Una persona anónima hace un comentario desafortunado sobre los moluscos de Zanzíbar y pronto tiene encima la ira de toda la comunidad internáutica, sin embargo, hacen un remake del Éxodo de los judíos con monos, y no se ha escuchado ni la más mínima queja al respecto.

El título es engañoso, como el poster, y un claro cebo para que los millenials acudieran al cine en busca de sangre. No hay una guerra en sí entre humanos y simios, sino más bien entre humanos. ¿Y por qué? No me enteré muy bien, pero creo que Woody Harrelson, interpretando a un coronel kurtzaniano, se declaró en rebeldía al usar métodos expeditivos en el tratamiento de una nueva mutación del virus que está privando del habla al ser humano y que amenaza con devolverle a un estado animal, mientras que hace a los simios más inteligentes. Qué puta es la naturaleza a veces. O siempre.

La película comienza con una incursión de soldados humanos contra el campamento de César. Los monos son más y están más adaptados al terreno y pronto aplastan el ataque, salvándose únicamente un puñado de soldados, que son devueltos a su base con una oferta de paz por parte del líder simio. Sorprende encontrar entre los atacantes a varios gorilas, a los que llaman "Donkey" en una deliciosa referencia, que resultan ser los remanentes de los seguidores de Koba, el primate malvado que inició todo el conflicto en la segunda entrega de la aburrida trilogía, o pre-trilogia para ser exactos.

Cae la noche y el hijo de César, uno de tantos, ya que es un fucker de cuidado que va haciendo hijos a todas horas aunque luego se los matan a casi todos, vuelve de una expedición a un lugar lejos de los hombres donde su pueblo podrá vivir en paz. Deciden partir pronto, pero cuando se van a dormir, los soldados vuelven y su líder, el coronel en persona, mata a la mujer de César y a uno de sus hijos creyendo que se trataba del marido, ya que en la oscuridad de la noche todos los rabos de mono son pardos.

Como es natural, César jura venganza y, tras dejar a su pueblo marchar hacia el ansiado hogar, se embarca en un viaje tras el asesino de su familia que le llevará a asesinar al padre de una niña muda a la que no le queda más remedio que adoptar, pues ¿qué mejor sitio para una niña que un campo de batalla? Tras encontrarse con un chimpancé huido de un zoo, este les lleva a la base de los humanos, donde resulta que están retenidos todos los simios. César no tarda en caer en manos de los soldados también, y partir de aquí, lo que era una entretenida cinta de aventuras, se convierte en "Cárcel de mujeres" pero con monos y sin sexo lésbico para amenizar los interminables minutos en los que aproveché para cortarme las uñas, pies incluidas, con lo que cuesta. En estos momentos se muestra cómo son esclavizados para hacer las pirámiEL MURO que rodea la base.

En la típica conversación de exposición de la trama entre Harrelson y César, se desvelan todos los misterios y se plantea el desenlace de la cinta: una batalla repleta de explosiones y carente de emoción, de la que los simios intentan escabullirse como pueden. Mueren a puñados pero son resucitados por la magia del CGI más adelante.

Tras un buen montón de escenas de relleno más, el ejército humano aparece para destruir a los rebeldes. El coronel no puede encabezar la resistencia pues, ironías del destino, el virus le ha afectado y no puede decir "Pamplona" mientras se come un polvorón, así que termina por suicidarse. La base de los malos, con ayuda de César, vuela por los aires, y los humanos vencedores, saltándose toda regla de la guerra, corren hacia ella en manada, como animales.

Es curioso, pero son miles, ¡MILES! de soldados. No aparecen civiles en la historia, por cierto. No imaginaba que hubieran sobrevivido tantas personas, pero bueno, es por poco tiempo porque un alud acaba con todos ellos. Fin de la humanidad que bien valdría un programa especial de "1000 maneras de morir".

Libres de la escoria humana, César, herido en la lucha, guía a su pueblo hacia la tierra prometida, y como Moisés, muere a sus puertas, sin poder disfrutar de la tierra donde mana leche y miel, y que se asemeja estéticamente al lugar donde se levanta la ciudad simio en la película original de Charlton Heston. No es el único detalle que la conecta con la pentalogía original, también están las cruces con los muertos que indican que lo que hay más allá es peligroso, el nombre de uno de los hijos de César: Cornelius, la niña humana atraída por el símbolo de un chrysler "Nova", el hecho de que los seres humanos se estén volviendo salvajes, etc. Esto salva una cinta a la que menos metraje y un tratamiento más cuidado de la acción hubieran podido convertir en un clásico. ¡Si consiguen que te den pena animaciones realizadas por ordenador a las que has conocido diez minutos antes!

¿Harán un remake del clásico de los 70? Difícil lo tienen, porque en esta versión de la historia no hay ningún holocausto nuclear. Entonces igual si que se hubieran escuchado algunas críticas por parte de los judíos.

The last ship 4x06: La tormenta coñazo


Ahora mismo estoy delante del teclado intentando plasmar las sensaciones que me ha producido ver esta sexta entrega de la temporada final. No sé qué decir. No le he prestado atención la mayor parte del tiempo. Cuando pensaba que era imposible superar los episodios de la granja de The Walking Dead, la serie soporífera por experiencia, va esta gente y se cascan cuarenta tediosos minutos en los que lo único que pasa es que se meten de lleno en una tormenta. Y aparte alguna otra cosa más, es cierto, pero poco.

Desde siempre el único médico que nos han mostrado a bordo del Nathan James ha sido Doc Ríos. Él desembarcaba incluso a tierra cuando había que tratar heridos o se asaltaban otras embarcaciones, poniendo en riesgo un recurso muy valioso. Cuando hoy vi que presentaban a otro doctor, lo tuve claro: iba a morir. Y murió. El James Bond de saldo, anteriormente refugiado rescatado, tuvo que quitárselo de enmedio para robar las semillas. Al Paciente Inglés le descubren también y montan una escabechina mientras intentan huir del barco. El Bond de las Barranquillas muere, no si antes pasarle el paquete al Paciente Inglés, que se tira por la borda. Creo. No vi ese momento.

Lo único bueno es que aparece la hermana maciza de Jordi Wild, y por la cara, pretendidamente, de furia que pone cuando se le escabulle el Capitán Chandler, he de suponer que sus capacidades amatorias son infinitamente mayores que las artísticas. Me temo que esta es la penúltima reseña de esta serie. La próxima condensará los cuatro episodios restantes que, por descontado, no veré enteros.

Nos encontramos ante un nuevo caso de gallina de los huevos de oro que muere por sobreexplotación. Tendrían que haber terminado con la tercera temporada, o dejarla en barbecho un par de años como mínimo, que la gente la olvidara un poco y los guionistas tuvieran tiempo de escribir algo decente, no... esto. Siempre nos quedará la parte buena. También es verdad que siempre es mejor que hagan más cosas, a que no hagan nada. En este caso con más razón porque la historia a decir verdad terminó con la distribución de la cura, el resto fueron añadidos, algunos buenos y otros malos. Lo criminal es cuando se estira la historia original hasta desdibujarla. ¿He oído Lost? Qué raro, me pareció escucharlo.

El llanero solitario


Desde que se creó Internet y se estandarizó entre las masas, todo es una mierda excepto lo que algunos popes tengan a bien salvar de la quema popular. El llanero solitario está dentro del grupo de obras que merecen arrancarse los ojos antes de verla, según el tribunal de Twitter, de una imparcialidad tan cuestionada que ríete tú del español. Despues de verla tengo que decir que... tan mala no es. Además de que estoy en contra del maniqueismo en la cultura. No existe lo bueno o lo malo, solo lo que te gusta y lo que no, y esta apreciación es subjetiva. Cierto es que hubiera ganado con varios minutos menos de metraje, pero tampoco se me hizo exasperantemente larga.

El problema que muchos argumentaban a la hora de denostar la cinta, es que se le da un protagonismo desmedido al personaje interpretado por Johnny Depp, el indio Toro, aunque juraria que en la serie se llamaba "Tonto", mayor que el del propio cowboy. Y es cierto. Claro que tambien hay que decir que no sé a qué viene tanta crítica de los puretas millenial, hacia un personaje al que yo, cercano a la cuarta decada de vida, apenas recuerdo haber visto y del que la mayoría ni siquiera conocería su existencia hasta que se proyectó el primer tráiler. Vamos, que a la pelicula la llamas "Un indio y su vaquero" y la hubiera disfrutado igual; y la hubieran criticado menos, seguramente.

Yo creo que la fría acogida que tuvo el film, más que a sus posibles fallos cinematograficos, se debe a que, primero, es un western, un género que está muerto a día de hoy y que es poco interesante; y no, Westworld no es un western. Y segundo, que es un personaje largamente olvidado. Poco es lo que recuerdo, igual que John Carter de Marte, otro pelicula injustamente maltratada solo porque su tiempo pasó y a la que tambien sobra metraje, la verdad.
¿Por que las peliculas de Tarzan y King Kong siguen funcionando? Porque cada pocos años surge una nueva versión que refunda el mito en el acervo popular. Por otra parte, no hay película de King Kong aburrida. Haced la prueba.

Estoy seguro de que de haber salido esta pelicula a principios de los 80 hubiera sido un éxito. Tiene accion, toques de humor, una historia sencilla que cumple, variedad de situaciones y bellos parajes del oeste americano. ¿Qué se le puede pedir más a un blockbuster?
 
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